No, sólo las católicas, heteros y del PP
La familia es la unidad fundamental y natural de la sociedad y requiere la protección total del Estado. Las leyes de los derechos humanos reconocen el derecho de cada ser humano a casarse y formar una familia. Reconoce el ideal de la igualdad de derechos y el consentimiento de ambas partes al casarse, y trata de velar que no se cometan abusos que violen estos principios. No es normativo en relación a los tipos de familias y matrimonios que son aceptables, reconociendo tácitamente que hay diferentes formas de arreglos sociales alrededor del mundo.
La familia como unidad, puede hacerse vulnerable a la presión social, económica y política. Las leyes de los derechos humanos buscan fomentar la unidad de la familia especificando obligaciones estatales para mantenerla junta y unirla cuando se vean separadas o amenazadas. También prescribe normas detalladas para el trato de los niños que carecen del cuidado de sus padres y requieren intervención estatal para ser adoptados o recibir una familia sustituta.
La familia es reconocida como la unidad más natural y fundamental de la sociedad, es por eso que el derecho de casarse y formar una familia es protegido por los derechos humanos. Los derechos humanos no establecen los tipos de familias que sean vistos como aceptables puesto que hoy en día existen varias formas de familias y matrimonios. Aunque la ley de los derechos humanos no trata específicamente sobre esto, una parte de su normatividad trata acerca del derecho a casarse y formar una familia, el derecho a la igualdad y a no ser discriminado. Por lo tanto, podemos y debemos asumir que las parejas homosexuales y lesbianas también son protegidas por los derechos humanos.
El que estos derechos deban ser aplicados o no a parejas del mismo sexo, aún teniendo una clara legislación vigente en España desde 2005 sigue siendo ampliamente discutido por sectores ultraderechistas y por la jerarquía católica que sigue organizando actos político-religiosos con la única obsesión de echar por tierra los modelos familiares que no sean los “tradicionales”, aún cuando más de 50.000 personas del mismo sexo han contraído matrimonio y muchos de ellos ya contaban con una familia o la han formado y ya nadie se cree aquellos apocalípticos mensajes que señalaban el fin de la familia tradicional. Las familias ni están ni estuvieron nunca en peligro y en cualquier caso las que están en peligro son las nuestras. Y no olvidemos que muchas de estas familias homomarentales u homoparentales tambien son católicos o creyentes.
Proteger a la familia no es enjuiciar constantemente las formas en que cada pareja quiere configurar libremente su unión sentimental, es preocuparse por el bienestar de sus componentes, especialmente de los más vulnerables: los niños y niñas. En este sentido no deja de sorprender la facilidad con la que la jerarquía católica trata de dar carpetazo al mayor ataque que se ha producido a decenas de miles de familias en la historia reciente. Me refiero a los miles de casos de abusos sexuales y físicos a menores por parte de clérigos católicos en nuestro país y en todo el mundo. Sorprende también el silencio cómplice con que la jerarquía católica española está actuando ante las cada vez mayores evidencias que señalan la participación de curas y monjas en los miles de casos de robos de menores y adopciones ilegales que se produjeron en nuestro país entre los años 50 y 80.
Las últimas declaraciones del Sr. Roucco (Responsable de la Iglesia Católica Española) dejan a uno atónito al comprobar como en este país ser homófobo y discriminar a las personas sale barato por no decir gratis ya que la Fiscalía General del Estado hace oídos sordos a los ataques reiterativos de este señor y lo que representa hacia un colectivo que si por él fuera con mucho gusto nos quemaba a todxs.
En este país se nos llena la boca para condenar el racismo, el machismo, la misoginia, la violencia de género y otras barbaries sin embargo la Iglesia y su jerarquía se pasan por el forro cualquier ley integradora, de igualdad o de ampliar derechos como si la curia vaticana fueran los que ocupan los escaños del Parlamento. No te quiero ni contar lo subidito que están desde la mayoría absoluta, vamos, que aquí se jurará el cargo político con una constitución pequeñita y con cruzifijos hasta en la solapa.
Así que, o predicamos con coherencia y sentido de la responsabilidad o salimos todos perdiendo, la Iglesia porque cada vez está más alejada de la ciudadanía ya en 2009 se registraron más matrimonios en el registro civil que por la Iglesia (datos INE) y por otro lado los que perdemos somos las familias especialmente los más vulnerables de ella y sinceramente no creo que estemos dispuestos y dispuestas a dejar a nuestras familias al desamparo y desprotección y no sólo me refiero a los que tengamos hijos e hijas también a lxs que soñamos con tenerlos...y si esto es de justicia que baje Dios y lo vea.
Sastipén Tahj-Mestipén!!! Salud y Libertad!!!!
Sastipén Tahj-Mestipén!!! Salud y Libertad!!!!
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